Contra el viento, pegar más fuerte no siempre significa llegar más lejos
En una lección en vídeo de Titleist publicada el 2 de noviembre de 2026, el entrenador Dave Phillips explica cómo ejecutar un golpe con hierro contra el viento. No se trata simplemente de «hacer volar la bola más baja»: la elección del palo, el ángulo de salida, el efecto y la amplitud del swing deben funcionar conjuntamente. Sus consejos se refieren sobre todo al viento de cara.
Por qué forzar el golpe puede ser contraproducente
Intentar vencer un viento de cara aumentando bruscamente la velocidad puede, según el impacto, generar más efecto de retroceso y una trayectoria alta que pierde distancia. Phillips propone lo contrario: elegir un hierro con menos loft y efectuar un swing más corto y fluido, en vez de golpear con todas las fuerzas con un hierro más corto.
Su ejemplo compara un hierro 9 con un hierro 7. El menor loft del hierro 7 permite buscar una trayectoria más controlada sin forzar el movimiento. Es un ejemplo, no una orden de cambiar siempre el hierro 9 por el 7. La distancia de vuelo (carry) depende del viento, de cómo impacta cada jugador, de la posición de la bola y de sus distancias habituales.
Tres ajustes en la colocación
Con viento de cara intenso, Phillips propone situar la bola ligeramente retrasada respecto al centro del stance. Combinado con un movimiento controlado, puede contribuir a reducir el ángulo de salida. Retrasarla demasiado puede empeorar el contacto y la orientación de la cara del palo en el impacto.
También aconseja ensanchar un poco la base de apoyo para mejorar la estabilidad y mantener el cuerpo centrado, sin tratar de levantar artificialmente la bola. La alternativa al swing completo y agresivo es un swing suave de aproximadamente tres cuartos, dando prioridad a la calidad del impacto, la dirección inicial y la altura de la trayectoria.
Comprobación de 12 golpes en el campo de prácticas
Esta es una propuesta editorial basada en los principios de la lección, no un ejercicio citado literalmente de Phillips.
- En una zona de prácticas segura y con viento de cara relativamente constante, anota tu distancia de carry habitual con el hierro elegido. No calcules la intensidad del viento a partir de una sola bola.
- Ejecuta cuatro golpes con tu palo y colocación habituales. Registra la calidad del contacto, la altura y dónde aterriza cada bola; analiza la serie completa.
- Juega cuatro bolas con un hierro de menor loft y un swing fluido de tres cuartos, sin acelerar a la fuerza con los brazos. Compara la regularidad del contacto y del carry.
- En cuatro golpes más, prueba a retrasar la bola solo un poco y ensanchar ligeramente la postura. Conserva únicamente los ajustes que mejoren tus resultados repetibles.
Si el cambio de hierro provoca golpes cortos o contactos peores, vuelve a tu opción habitual y consulta a un profesional. Con viento lateral o de cola se requieren otras decisiones.
Primero el control; después, la potencia
La idea central es no combatir el viento con un esfuerzo extra, sino controlar el vuelo y el contacto. Un menor loft, por sí solo, no garantiza más distancia ni precisión: todo depende de la ejecución y las condiciones.




