Un mismo sistema de movimiento
El 3 de noviembre de 2026, Golf Digest Online publicó la segunda entrega de su serie exclusiva sobre el juego corto de Hideki Matsuyama, grabada en Florida. Para el golfista japonés, un chip cerca del green no es una técnica aislada: forma parte del mismo sistema que el swing completo. Si modifica el uso de la cara del palo, el movimiento corporal o la distribución de presión en un golpe largo, puede necesitar ajustar también los golpes cortos. En ocasiones sucede al revés y encuentra primero una sensación útil con un movimiento pequeño.
No se trata de recomendar una postura fija a todos los aficionados. El propio Matsuyama recalca que su ejecución depende del swing que está utilizando y de las condiciones del lie.
Tres aspectos de la colocación
Posición de la bola. Su referencia mental habitual sitúa la bola aproximadamente a la altura del talón izquierdo. Para un diestro, es una posición relativamente adelantada en un chip. Matsuyama aclara que puede variar ligeramente al cambiar su técnica: no es una receta para todos los golpes.
Pie adelantado. Abre un poco la punta del pie izquierdo hacia fuera porque, según su sensación, facilita el paso del palo por el césped. No implica forzar la rodilla ni la cadera.
Manos y cara del palo. Desde fuera puede parecer que coloca las manos adelantadas y la cara algo abierta. Él siente la posición como neutral. La diferencia entre apariencia y percepción es clave: copiar una fotografía no reproduce necesariamente el impacto.
Presión y elección del wedge
Matsuyama habla de una distribución habitual de aproximadamente 60% sobre el pie izquierdo y 40% sobre el derecho. Ante un lie complicado, especialmente hierba a contrapelo, en ocasiones carga más el lado adelantado: alrededor del 70% o incluso el 80%. Son ajustes personales según el golpe, no proporciones obligatorias.
También considera que sus wedges de 56° y 60° se ejecutan básicamente con el mismo movimiento. Cambia el palo y, según la situación, la orientación de la cara y la trayectoria buscada. La calidad del contacto y el punto de caída resultan más útiles para evaluar un golpe que la semejanza visual con un profesional.
Una comparación práctica
El siguiente ejercicio es una adaptación editorial de la idea, no una rutina atribuida literalmente a Matsuyama.
- En una zona autorizada de práctica, elige un wedge y un objetivo cercano. Ejecuta cinco golpes tranquilos con tu colocación habitual. Observa el contacto con el suelo, la dirección inicial y la caída.
- Sin modificar otros aspectos a la vez, abre ligeramente la punta del pie adelantado y repite cinco golpes. Compara la regularidad, no solo el mejor resultado.
- Alterna un chip corto con un pitch de mayor amplitud. Comprueba si la cara del palo atraviesa el impacto de forma parecida y natural. Si el cambio empeora el contacto, deshazlo.
- Después prueba un segundo loft: distingue vuelo, caída y rodadura. No fuerces ni la posición de la bola ni la presión del pie si no encajan con tu golpe.
Los zurdos deben invertir las referencias izquierda/derecha. El principio aprovechable es buscar coherencia entre el juego corto y el swing completo, no imitar una postura inmóvil.




