En un hoyo dogleg, la calle gira y el camino más corto al green puede pasar sobre árboles, búnkeres o un área de penalización. Atajar con el driver permite dejar un segundo golpe más corto, pero solo cuando el jugador puede alcanzar de forma fiable la zona de caída elegida.
Qué se investigó. El artículo científico Pre-shot strategy selection and scoring performance in golf, publicado el 22 de junio de 2026 en Frontiers in Psychology, analizó a 81 jugadores aficionados universitarios varones, con hándicap medio de 25,99. Cada uno jugó tres hoyos dogleg de un mismo campo. Antes de salir indicó una opción agresiva, intentando cortar la esquina, o conservadora, siguiendo el recorrido de la calle. Los investigadores reunieron 243 decisiones y los resultados en golpes respecto al par.
Cómo interpretar los 0,51 golpes. Cuando un jugador optaba por una línea más agresiva de lo habitual para él, el modelo encontró una asociación de aproximadamente 0,51 golpes adicionales respecto al par por hoyo. El intervalo de credibilidad bayesiano del 95 % fue de 0,11 a 0,90 golpes. No significa que la estrategia conservadora garantice ahorrar medio golpe. Es un estudio observacional, no un ensayo aleatorizado, y no se midieron directamente las trayectorias ni los puntos de caída. Por tanto, no demuestra que el riesgo causara la diferencia de resultado.
Qué revisar antes de jugar. Empieza por la distancia de vuelo o carry que consigues con regularidad, no por el drive más largo de tu vida. Calcula después tu dispersión habitual, incluidos el draw, el fade y los fallos laterales. Compara una zona de caída segura después de la curva con la zona más pequeña necesaria para atajar. Revisa los límites del campo, árboles, búnkeres y áreas de penalización antes de comprometerte.
Ejercicio de observación. Durante varios hoyos dogleg, apunta antes del golpe las dos líneas razonables y el motivo de tu decisión. Al terminar, anota dónde quedó la bola de salida y el resultado respecto al par. Compara condiciones parecidas de viento y distancia. Se trata de una propuesta editorial para analizar tu propio juego, no de una prueba realizada por los autores, ni garantiza mejorar el resultado.
Qué no permite concluir el trabajo. Solo participaron hombres aficionados en un campo y tres hoyos, con hándicap medio próximo a 26. No puede trasladarse automáticamente la cifra a profesionales, jugadores expertos u otros recorridos. Tampoco resultó concluyente la relación entre una tendencia agresiva estable y el resultado. La enseñanza práctica consiste en elegir la línea que se ajuste al hoyo y a tus golpes habituales, no a una etiqueta de jugador valiente o prudente.
Fuente primaria: Guowen Ai y colaboradores, Frontiers in Psychology, 22 de junio de 2026, DOI: 10.3389/fpsyg.2026.1838440.



