Consejos · Estados Unidos

Putts largos con control: Meredith Kirk explica el ritmo y la amplitud del backswing

En un putt largo, controlar la velocidad importa más que forzar el embocado. Meredith Kirk propone ampliar el backswing y mantener un ritmo fluido.

Putts largos con control: Meredith Kirk explica el ritmo y la amplitud del backswing
Fuente y créditos de la foto

Foto de archivo de putting: Woodypino / Wikimedia Commons (2015), CC0 1.0. https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Golf_putting_on_green.jpg. Imagen ilustrativa, no muestra la clase de Meredith Kirk.

Un putt largo de aproximación no suele necesitar un golpe brusco. La prioridad es controlar la velocidad para dejar un segundo putt sencillo. En una lección publicada el 30 de octubre de 2026, Meredith Kirk, profesora LPGA Class A de Myrtle Beach (Carolina del Sur), explica tres claves: imaginar un objetivo útil, mantener el ritmo y ajustar la amplitud del backswing del putter.

1. Pensar en la velocidad antes que en embocar

Kirk propone visualizar un punto ligeramente más allá del hoyo. No significa que haya que pasarse deliberadamente; esa referencia ayuda a evitar la desaceleración por miedo y a liberarse de la presión de embocar desde lejos. Se busca dejar la bola cerca del hoyo.

Hay que separar línea de salida y velocidad. En un green inclinado puede ser necesario apuntar inicialmente lejos del hoyo para compensar la caída. El punto imaginario sirve para pensar en la fuerza del rodamiento, no para sustituir la lectura del green.

2. Ampliar el backswing sin forzar el golpe

La segunda idea es conservar un tempo uniforme y fluido. Un empujón repentino de las manos a través del impacto puede complicar el control. Kirk sugiere aumentar el recorrido hacia atrás del putter cuando la distancia es mayor, sin exagerar ni forzar el follow-through. La amplitud cambia; el ritmo permanece familiar.

Tampoco existe una fórmula universal. La velocidad del green, su pendiente, la humedad y el tipo de hierba afectan al rodamiento. Conviene ajustar el movimiento a las condiciones concretas en la zona de prácticas.

3. Un ejercicio de seis putts

Esta secuencia es una propuesta editorial de GOLFTWITT inspirada en esos principios, no un experimento realizado por Kirk. Si el espacio lo permite, elija dos distancias, por ejemplo 8 y 12 metros, y juegue tres putts desde cada una. Lea la caída, escoja la línea inicial e imagine la velocidad necesaria antes de cada golpe. Mantenga el ritmo y cambie principalmente la longitud del backswing para la distancia mayor.

Después de cada serie observe el resultado: ¿quedaron las bolas cortas, pasaron demasiado lejos o se agruparon cerca del hoyo? Evalúe la dispersión, no solamente los embocados. Ajuste un elemento cada vez y evite reaccionar con un golpe más violento.

Una idea diferente de una fórmula por distancia

Algunos ejercicios relacionan una medida concreta del backswing con cada distancia. Kirk pone el acento en la intención visual, el tempo estable y la adaptación al green. Ambas herramientas pueden complementarse, pero ninguna ofrece una amplitud válida para cualquier superficie.

La enseñanza principal es sencilla: el putt largo consiste en controlar la distancia del primer intento, no en exigir un embocado inmediato. Practicar así puede mejorar la percepción de velocidad, sin garantizar la eliminación de todos los tres putts.

Fuente principal: Meredith Kirk, Women & Golf, 30 de octubre de 2026. Contraste técnico: lección de Trillium Rose para Titleist sobre lag putting.

Tags:
#putting#putts largos#control de distancia#Meredith Kirk#técnica de golf
Continue Reading

Read more on this topic