30 de octubre de 2026 — Vidanta Vallarta, México. Andrew Novak completó la segunda ronda del VidantaWorld Mexico Open con 61 golpes (−10), para un total de 128 (−14) tras 36 hoyos. Sin embargo, su entrevista oficial posterior a la vuelta fue más allá del liderato: contó cómo pasó alrededor de ocho meses sin convertir su buen juego de tee a green en resultados debido al putting.
Cuando los datos de práctica no coinciden con la tarjeta
Según Novak, sus estadísticas de tee a green esta temporada eran incluso mejores que las del año anterior. El problema estaba sobre los greens: vueltas que podían haber terminado con 66 o 67 golpes acababan con 69 o 70. El jugador describió ese periodo como uno de los peores en cuanto a rendimiento con el putter dentro del PGA TOUR. Se trata de su propia valoración, no de una clasificación estadística comprobada de forma independiente.
Probó distintos putters, trabajó con representantes de material y se sometió a mediciones instrumentales. Los resultados señalaban una alineación precisa y un rodamiento constante de la bola. En competición, sin embargo, seguía fallando putts. Esa distancia entre el diagnóstico alentador y los resultados reales le resultaba especialmente frustrante.
El regreso de una herramienta conocida
Finalmente, Novak recuperó del armario un putter que había utilizado años atrás. Estaba oxidado y, según admitió, ni siquiera conoce exactamente su loft ni su ángulo lie. La familiaridad con el palo le ayudó a simplificar su proceso. El estadounidense relaciona con ese cambio sus mejores sensaciones en los últimos cuatro torneos, pero su experiencia no demuestra que un putter antiguo u oxidado sea técnicamente superior.
Explicó que había vuelto a utilizarlo en el Wyndham Championship. En lugar de cambiar continuamente de equipo y analizar cada detalle, ahora intenta centrarse en ejecutar el putt. A veces practica la línea inicial de la bola con una línea de tiza en el green, sin convertirlo en un complejo procedimiento de ajustes.
Una vuelta de 61 que no anunció el calentamiento
Antes de salir, Novak no estaba satisfecho con el driver en el campo de prácticas: varios golpes se desviaban. Pero ejecutó un buen golpe desde el primer tee y después dejó un hierro 7 a unos tres pies del hoyo. Ese comienzo le dio confianza. La precisión con los hierros y el putting funcionaron especialmente bien, aunque él mismo señaló algunos golpes con el wedge que necesitaban mejorar.
Tras dos rondas, su ventaja era de tres golpes respecto al grupo perseguidor. Todavía quedaban 36 hoyos; hablar de una victoria consumada habría sido prematuro. Su objetivo declarado consistía en seguir encontrando calles, generar ocasiones de birdie y aprovecharlas sobre el green.
Lo que realmente enseña el relato
El punto interesante no es la oxidación del palo, sino la diferencia entre una buena medición en el entrenamiento y el rendimiento bajo presión. Novak no rechazó el fitting ni recomendó que todo jugador recuperara un putter viejo. Describió un caso personal: volver a una herramienta conocida y reducir el exceso de análisis. Este texto resume de forma original sus declaraciones de una entrevista oficial del 30 de octubre de 2026, sin atribuirle preguntas o respuestas nuevas.
Fuente: transcripción oficial — Andrew Novak, segunda ronda.


