Por qué un hierro toca el césped antes que la bola
Un golpe pesado con un hierro —cuando la cabeza del palo toca el suelo antes de la bola— puede reducir la distancia y provocar resultados irregulares. En una lección publicada por Golf Monthly el 28 de octubre de 2026, el entrenador Trey Niven, incluido entre sus Top 50 Coaches, analiza el caso del aficionado Mace Bothroyd, que sufría contactos pesados y fallos tanto a la izquierda como a la derecha. En lugar de recomendar a todos «no mover la cabeza», observó los hombros, las rodillas y la pelvis del jugador.
Es una lección individual, no un ensayo científico. En otro golfista, el mismo error puede tener causas diferentes: posición de la bola, equilibrio, estado del césped u otros movimientos del swing.
Qué es el punto más bajo del swing
El punto más bajo (low point) es la posición inferior del arco recorrido por la cabeza del palo respecto al suelo. En un golpe convencional con hierro desde la calle (fairway), el contacto con la bola suele producirse antes de que el palo llegue al césped; el punto más bajo queda hacia el objetivo respecto a la bola. Eso no significa que debamos buscar una chuleta profunda. La interacción con el terreno cambia según el palo y la posición de la bola.
En el caso descrito por Niven, el hombro delantero se desplazaba demasiado hacia el lado posterior durante el backswing, las rodillas se flexionaban en exceso y el descenso del palo resultaba bastante vertical. El entrenador propuso sensaciones personales: mantener una altura corporal más estable, conservar durante más tiempo la relación entre el brazo delantero y el tórax al iniciar el downswing y moverse hacia el objetivo sin un deslizamiento lateral brusco. No son posiciones obligatorias para todos.
Primer ejercicio: la práctica «Ludvig»
El nombre hace referencia a Ludvig Åberg. Empieza con un ensayo lento y sin bola. Sujeta el palo normalmente con la mano delantera y mantén la mano posterior abierta junto al palo. Lleva el palo hacia atrás con suavidad hasta que la varilla quede aproximadamente paralela al suelo. En ese punto, la mano posterior abierta apunta hacia atrás y el brazo posterior ayuda a sentir que el palo se aleja del cuerpo para crear amplitud. La mano posterior sirve de referencia para sentir amplitud, evitando que el palo se acerque demasiado pronto al cuerpo.
Se trata de explorar una sensación de amplitud, no de forzar los hombros. No realices golpes completos y rápidos con la mano posterior abierta. Si aparece dolor en el hombro o la muñeca, detente y consulta a un profesional.
Segundo ejercicio: paso hacia el objetivo
Comienza sin bola y con los pies bastante juntos. Al iniciar lentamente el backswing, da un paso hacia el objetivo con el pie delantero hasta su posición normal de colocación. Continúa el movimiento hasta un final equilibrado. La secuencia es sencilla: comienza a girar, da el paso y continúa la rotación.
No conviertas el paso en un salto ni en una zancada agresiva. Si pierdes el equilibrio, reduce la amplitud o ensaya sin palo. Quien tenga dolor o limitaciones de movilidad debería adaptar el ejercicio con un entrenador.
Observación editorial con 18 golpes
Esta es una propuesta de observación, no un protocolo validado científicamente. En una zona de prácticas de césped donde se permita golpear, elige un hierro medio y un objetivo seguro. Realiza seis golpes habituales y anota si el palo tocó primero el suelo, la calidad del contacto y la dirección del fallo.
Ensaya despacio el ejercicio «Ludvig» y ejecuta otros seis golpes con el agarre normal de dos manos. Después practica por separado el ejercicio del paso y realiza los últimos seis golpes, sin exagerar ningún movimiento. Mantén el mismo palo, objetivo y una posición de bola lo más uniforme posible. Una grabación de vídeo desde un lugar fijo y seguro puede ayudar a comparar sensaciones y movimientos, pero no mide el low point con precisión de laboratorio.
Compara la frecuencia de los golpes contra el suelo antes de la bola, los contactos limpios y la dispersión, no solo el mejor golpe. El orden de las series, la fatiga y las diferencias en el césped pueden alterar los resultados. Una buena sesión no demuestra que un defecto técnico haya desaparecido.
Qué no conviene copiar literalmente
Un hierro desde el césped requiere un contacto distinto al de un driver desde el tee, un golpe de búnker o un chip corto. No fuerces el hombro delantero encima de la bola ni inmovilices la columna. Si los golpes pesados persisten, pide a un entrenador que evalúe el swing habitual y la posición de la bola antes de cambiar la técnica.
Fuente: Baz Plummer con el entrenador Trey Niven, Golf Monthly, 28 de octubre de 2026. El artículo describe una clase individual, no una prueba de eficacia general de estos ejercicios.




