Seamus Power explica por qué el viento de Bermudas es distinto al de Irlanda: todo depende del lie
Seamus Power explicó por qué el viento de Port Royal es especialmente complicado sobre terrenos inclinados. Analizamos su madera 5 en el hoyo 17 y la lucha por mantener la tarjeta del PGA Tour.
Lo que explicó Power después de la tercera ronda
El 24 de octubre de 2026, Seamus Power habló sobre las condiciones del Butterfield Bermuda Championship. Sus declaraciones fueron recogidas por la web oficial del PGA Tour. Aunque el irlandés tiene mucha experiencia con el viento, Port Royal plantea un reto distinto: las rachas fuertes se combinan con cambios de altura y posiciones de la bola sobre terrenos inclinados.
Power firmó 67 golpes, cuatro bajo par, y llegó a −16 después de 54 hoyos, empatado en el liderato con Austin Smotherman. Sin embargo, el aspecto más interesante de su intervención no fue la clasificación, sino la explicación de por qué las soluciones habituales contra el viento pueden fallar en este campo.
No basta con intentar golpear más bajo
Ante viento de cara, muchos jugadores procuran reducir la altura de la trayectoria. Pero desde una pendiente ascendente o un punto elevado es más difícil producir el ángulo de salida deseado. Power señaló precisamente esa combinación entre viento y relieve: la bola no siempre puede volar como el jugador pretende.
En Port Royal hay que considerar varias variables a la vez: dirección de la ráfaga, inclinación del terreno, diferencia de altura con el objetivo, forma del golpe y riesgo de fallar. La conclusión táctica no consiste simplemente en buscar una bola baja, sino en elegir un golpe que realmente pueda ejecutarse desde la posición concreta.
El ejemplo del hoyo 17
En el par cinco del 17, Power utilizó madera 5 tanto desde el tee como en el segundo golpe, buscando un draw pronunciado para contrarrestar un viento lateral procedente de la izquierda. Alcanzó el green y completó el hoyo con dos putts para birdie. La decisión ilustra un enfoque basado en controlar la trayectoria, no en perseguir distancia sin valorar el riesgo.
Smotherman, que compartía el liderato, describió otra consecuencia del tiempo: al entrar en los segundos nueve hoyos, el viento aumentó hasta obligar a simplificar la estrategia. En el 16, un golpe aparentemente controlado terminó mucho más lejos de lo previsto. Ambos testimonios muestran la importancia de combinar precisión y prudencia.
Una misma clasificación, dos situaciones distintas
Power llegó a la semana en el puesto 103 del FedExCup Fall, fuera de los cien primeros que conservan plenos derechos de participación la temporada siguiente. Smotherman, en cambio, ya tiene una exención de dos años tras su victoria reciente. Están empatados en la tabla, pero afrontan presiones deportivas diferentes.
La ventaja de dos golpes sobre sus perseguidores tampoco decide el torneo. Las ráfagas pueden provocar cambios repentinos en la clasificación. El mensaje más valioso de Power no fue una promesa de victoria, sino una lección de adaptación: antes de elegir un golpe hay que leer tanto el viento como el terreno. Al realizar estas declaraciones aún se desconocía el desenlace de la ronda final.
Fuente original: PGA Tour, crónica de la tercera ronda del 24 de octubre de 2026, con declaraciones directas de Seamus Power y Austin Smotherman.
Imagen: fotografía de archivo ilustrativa de un campo costero en Portmarnock, Irlanda, de 2009. No muestra Port Royal en Bermudas ni el torneo de 2026. William Murphy / Wikimedia Commons, CC BY-SA 2.0. Origen: https://commons.wikimedia.org/wiki/File:The_Golf_Links_-Portmarnock(3498822930).jpg; licencia: https://creativecommons.org/licenses/by-sa/2.0/. Imagen redimensionada para la web.
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