Equipamiento

Por qué el número de bounce importa menos de lo que parece en un wedge

Muchos golfistas empiezan a elegir un wedge comparando cifras de bounce, pero Jake Morrow cree que ese número no debería ser el factor decisivo. En Fully Equipped, explicó por qué la forma de la suela y la posición del leading edge en el address son más importantes, y por qué sus exigencias cambian entre un wedge de 50 grados y un lob wedge de 60.

Golftwitt·23 Aug 2026·6 min
Por qué el número de bounce importa menos de lo que parece en un wedge
Image from: golf.com
Key points
  • En el episodio de esta semana de Fully Equipped, de GOLF, el copresentador Jake Morrow explicó que una especificación habitual ha dejado de ser determinante para él.
  • Para Morrow, esos elementos ofrecen una referencia inicial más útil que el número de bounce aislado.
  • Con un wedge de 60 grados está dispuesto a aceptar antes una apariencia diferente, siempre que la cabeza cumpla las tareas que espera en el juego corto.
  • «Puedo acostumbrarme un poco más rápido al aspecto de un 60 que al de un 50 o un 56 —dijo Morrow—.

Elegir el wedge adecuado puede convertirse en un proceso lleno de variables. El golfista puede comparar la forma de la cabeza, el bounce, el grind, el loft, el shaft y el offset, y más de una opción puede funcionar para el mismo tipo de juego. En el episodio de esta semana de Fully Equipped, de GOLF, el copresentador Jake Morrow explicó que una especificación habitual ha dejado de ser determinante para él.

«He empezado a no preocuparme realmente por lo que dice el bounce —afirmó Morrow—. Creo que es solo un número asociado a la forma, y la forma es infinitamente más importante que ese número».

El bounce describe la geometría de la suela y su capacidad para evitar que la cabeza se clave demasiado en el suelo durante el impacto. La dificultad está en que los fabricantes no siempre miden o presentan esta característica exactamente de la misma manera. Un wedge de bounce bajo de una marca puede tener una suela y un comportamiento muy parecidos a los de un modelo de bounce medio o incluso alto de otra.

Por eso, la cifra no siempre permite comparar dos modelos de forma directa. Dos wedges con números distintos pueden compartir una geometría de suela similar, mientras que dos wedges con cifras parecidas pueden verse y rendir de manera diferente debido a la anchura de la suela, el relief del trailing edge y el grind general. Morrow incluso considera posible que, durante los próximos años, algunas compañías empiecen a eliminar el número de bounce de sus wedges para evitar la impresión de que todas las cifras siguen un estándar universal.

En lugar de fijarse primero en el número, Morrow observa la imagen del wedge en el address, sobre todo la posición del leading edge respecto al suelo. Si la parte delantera queda ligeramente elevada, interpreta que la suela tiene bounce suficiente en la zona inferior. Esa forma le permite atacar la bola con más agresividad y con un ángulo de ataque más pronunciado, que es el impacto que busca.

La comprobación visual resulta importante porque el jugador interactúa con la forma real de la cabeza, no con la cifra de una tabla de especificaciones. La altura del leading edge, la anchura de la suela y el grind influyen en cómo el wedge enmarca la bola y en la confianza que transmite antes del golpe. Para Morrow, esos elementos ofrecen una referencia inicial más útil que el número de bounce aislado.

Sus exigencias también cambian según el loft y la función de cada wedge. Morrow explicó que, para él, puede ser más fácil encontrar un lob wedge que un sand wedge o un gap wedge. Con un wedge de 60 grados está dispuesto a aceptar antes una apariencia diferente, siempre que la cabeza cumpla las tareas que espera en el juego corto.

«Puedo acostumbrarme un poco más rápido al aspecto de un 60 que al de un 50 o un 56 —dijo Morrow—. Para mí, lo más importante del 56 es que se vea bien y funcione bien desde el búnker. Un 60 tiene que hacer muchas cosas. Y el 50 simplemente tiene que verse bien y alcanzar la distancia correcta. Esos son, más o menos, mis criterios».

Las palabras de Morrow asignan una función concreta a cada loft. El gap wedge de 50 grados debe verse correctamente detrás de la bola y cubrir la distancia necesaria. El sand wedge de 56 grados tiene que ofrecer confianza y rendir desde el búnker, además de funcionar desde otras superficies. El lob wedge de 60 grados recibe una tarea más amplia: debe responder en diferentes golpes cortos y producir distintas trayectorias alrededor del green.

Morrow añadió que buena parte de esta evaluación puede hacerse golpeando bolas desde una alfombrilla. Por tanto, un fitting de wedges no tiene que realizarse obligatoriamente sobre hierba para que el jugador obtenga información útil. Una sesión en interior puede mostrar cómo se coloca el leading edge, con qué regularidad salen las distancias y si la geometría de la suela encaja con la forma de atacar la bola.

Una alfombrilla no reproduce todas las condiciones del campo. No sustituye por completo la prueba de un sand wedge desde un búnker real ni permite valorar la suela sobre cada tipo de césped o terreno. Sin embargo, para los factores que Morrow considera prioritarios —la apariencia del leading edge, la confianza en el address y el control de distancia— los golpes en interior pueden ofrecer datos suficientes para tomar una decisión práctica.

El argumento de Morrow no significa que el bounce carezca de valor técnico. Su punto es que la cifra no debe analizarse separada de la forma de la suela y del grind. El mejor comienzo consiste en comprobar cómo queda el leading edge en el address y si el wedge se siente natural en las manos. Después, el número de bounce puede utilizarse como información complementaria, no como criterio principal.

La conversación formó parte del último episodio de Fully Equipped, donde Morrow y el copresentador Johnny Wunder hablaron sobre la elección de wedges y el equipamiento de golf. El artículo original de Jack Hirsh se publicó el 23 de agosto de 2026. Su conclusión práctica es clara: al comparar wedges de distintos fabricantes, la geometría visible y funcional de la suela puede decir más que el número de bounce por sí solo.

Source:golf.com

All image rights in this news belong to their respective owners.

Tags:
#wedges#bounce#grind#equipamiento de golf#Fully Equipped
Continue Reading

Read more on this topic