Por qué golpear más fuerte no garantiza mayor backspin
Muchos jugadores intentan que la bola retroceda en el green acelerando el swing del wedge. Sin embargo, un contacto limpio, el loft dinámico y el control de la cara del palo son esenciales. El 12 de septiembre de 2026, John Scott Rattan, director de enseñanza de Congressional Country Club e integrante de los Top 100 Teachers de GOLF, explicó un ejercicio táctil para coordinar el movimiento del cuerpo y la mano adelantada.
La idea central es que el control de la cara del palo y del loft empieza antes del impacto, no con un gesto brusco de muñecas. Se necesita un tee normal, pero no para elevar la bola.
Cómo colocar el tee
Para un diestro, la mano adelantada es la izquierda; para un zurdo, la derecha. Rattan propone colocar el tee entre el dedo medio y el anular de esa mano, junto a su base. Durante el backswing, al pasar a la fase descendente, hay que sentir que el tee gira hacia atrás. En el impacto debe apuntar hacia delante, más allá de la posición de la bola, mientras continúa la rotación del cuerpo.
No se trata de forzar la muñeca ni de empujar las manos artificialmente contra la bola. El objetivo es coordinar muñeca adelantada, giro del cuerpo y cara del wedge. El entrenador relaciona esa coordinación con una trayectoria más controlada, menos loft dinámico y una cara más estable.
Una práctica gradual
Empieza con unos movimientos lentos sin bola y con el tee sujeto sin dolor. Después prueba golpes parciales de wedge y observa dónde haces contacto, la altura inicial y la regularidad de la distancia de vuelo. Esta progresión es una propuesta editorial para organizar la sesión; no son resultados de un experimento del entrenador ni una promesa de revoluciones de spin.
Si el tee molesta entre los dedos, detén el ejercicio. No fuerces posiciones extremas de muñeca para conseguir una apariencia determinada.
Lo que el ejercicio no puede garantizar
El backspin depende también de las estrías limpias, la bola, la humedad y la fricción en el impacto, la superficie y la velocidad del palo. El tee ofrece una referencia de movimiento: por sí solo no aumenta el spin ni garantiza que la bola retroceda hacia el hoyo.
Fuente: artículo de John Scott Rattan en GOLF.com, publicado el 12 de septiembre de 2026.




