Girar centrado no significa quedarse rígido
Durante el backswing, un golfista puede rotar el tronco y desplazarse lateralmente demasiado. El entrenador Jake Thurm explicó en GOLF.com el 26 de abril de 2026 un ejercicio sin palo ni bola, frente a un espejo, para detectar ese movimiento. El objetivo no es inmovilizar la cabeza ni impedir una transferencia natural del peso.
Cuatro pasos frente al espejo
1. Elige una referencia vertical. Sitúate frente a un espejo de cuerpo entero con una postura cómoda de golf. Imagina una línea que pasa por los botones centrales de la camisa y la hebilla del cinturón. Thurm utiliza una línea borrable sobre el cristal; si la dibujas, comprueba que el rotulador es apto para esa superficie. También puedes trabajar sin marcarla.
2. Prepara la posición. Para un diestro, el lado adelantado es el izquierdo; para un zurdo, el derecho. Inclina suavemente la parte superior del tronco hacia el objetivo y toca la rodilla adelantada con la mano del mismo lado. Thurm permite un ligero desplazamiento inicial de la pelvis en dirección contraria al objetivo, sin empujar bruscamente.
3. Realiza el giro. Cruza los brazos sobre el pecho y gira despacio como durante el backswing. Observa si el centro del tronco se aleja en exceso de la línea original. Después extiende los brazos para imaginar la posición superior del backswing. No fuerces la amplitud.
4. Regresa y compara. Vuelve con suavidad a la postura inicial. Si todo el tronco se desliza demasiado, practica primero un giro menor. Las repeticiones lentas son una propuesta de la redacción, no una dosis de entrenamiento comprobada por Thurm.
Centrado no equivale a inmóvil
El instructor John Kostis explica en Titleist que mantener la cabeza totalmente quieta puede limitar la rotación torácica. Su idea es permanecer centrado, no inmóvil. Se admite un movimiento natural de cabeza y cuerpo: el espejo sirve para observar, no para bloquear.
Qué no demuestra
El ejercicio puede ayudar a identificar desplazamientos laterales, pero no garantiza un mejor impacto, más velocidad de la cabeza del palo ni una reducción del hándicap. Compáralo con golpes reales y consulta a un entrenador cualificado si lo necesitas. Interrumpe la práctica si aparece dolor.
Fuentes originales: Jake Thurm, GOLF.com (26/04/2026); John Kostis, Titleist (22/03/2021).




