El 27 de octubre de 2026, MyGolfSpy publicó el análisis de Sean Fairholm Why Do Tour Pros Bend Their Wedges?, dedicado a una práctica habitual en el fitting de alto nivel: modificar el loft de un wedge. La enseñanza principal va más allá de los grados grabados en la cabeza: al cambiar el loft también cambia la relación de la suela con el suelo. Dos wedges que terminen con el mismo loft no tienen por qué comportarse igual desde un lie ajustado, un terreno blando o un búnker.
No se trata de un estudio nuevo de biomecánica ni de una promesa de generar más spin. Los ejemplos profesionales proceden del reportaje; la prueba práctica que sigue es una propuesta editorial para conversar con el fitter con información más útil.
Loft, bounce y grind: conceptos diferentes
El loft es el ángulo de la cara del palo. Influye en las condiciones de lanzamiento, pero el vuelo y la distancia de carry dependen también del loft dinámico, la velocidad, el contacto y la bola.
El bounce describe la geometría de la suela respecto al borde de ataque (leading edge). Puede ayudar a que el wedge se deslice sobre el césped en lugar de clavarse demasiado. El bounce efectivo no se reduce, sin embargo, al número indicado en la cabeza: también cuentan la anchura de la suela, la apertura de la cara, la técnica y la firmeza del terreno.
El grind es el diseño y rebaje de distintas zonas de la suela, como el talón, la punta y el borde posterior. Dos diseños pueden reaccionar de manera distinta ante el suelo aunque compartan loft. El lie angle es otra medida independiente y no debe confundirse con ninguno de estos conceptos.
Qué sucede al ajustar el loft
Como referencia para una cabeza apta para el ajuste, aumentar un grado de loft suele añadir aproximadamente un grado de bounce nominal; reducir un grado de loft suele quitar aproximadamente un grado de bounce. Es una relación explicada también por personal de Team Titleist. La operación concreta siempre requiere valoración profesional.
Imaginemos un wedge de 58° ajustado a 59°: su bounce nominal aumenta aproximadamente 1°. Ahora, otro de 60° ajustado también a 59°: su bounce nominal disminuye aproximadamente 1°. El loft final coincide, pero no necesariamente la geometría inicial ni la interacción de la suela.
Según MyGolfSpy, Wyndham Clark ha utilizado dos configuraciones Vokey A Grind con 59° finales, una procedente de 58° y otra de 60°. Así puede disponer de opciones para diferentes condiciones conservando un diseño de suela que conoce. Tener el mismo loft no demuestra que ambos wedges ofrezcan el mismo bounce o el mismo resultado.
El artículo también cita a Billy Horschel, que utilizó un V Grind de 60° ajustado a 62° para conservar ese diseño de suela, y menciona lofts intermedios en las especificaciones de Justin Thomas. El número grabado no siempre refleja el ángulo real de juego.
Primero, comprobar el carry
Lo importante entre wedges consecutivos es el intervalo real de carry, no solo la separación entre los lofts indicados. Un intervalo de cuatro grados no garantiza una distancia apropiada entre dos palos.
Como propuesta editorial, realiza una comprobación de 18 golpes en una zona de prácticas segura con monitor de lanzamiento autorizado. Elige dos wedges consecutivos y alterna pequeñas series hasta completar nueve golpes habituales con cada uno. Anota el carry y la calidad del contacto de todos, incluidos los golpes imperfectos. Compara valores habituales y dispersión, no el mejor golpe de la sesión. La muestra es pequeña: no es un protocolo de fitting validado ni justifica por sí sola doblar un palo.
Después comprueba la interacción con el suelo desde las posiciones que encuentras con frecuencia: césped muy corto, terreno blando, rough y arena del búnker, siempre que la instalación permita practicar allí. Observa si el borde de ataque se clava y cómo responde la suela con la cara ligeramente abierta. Evita cambiar también la técnica al mismo tiempo: entonces resultará difícil identificar la causa.
Un ajuste para profesionales, no un arreglo casero
Si existe un hueco de carry repetible o buscas un grind que no se fabrica con el loft deseado, consulta con un fitter o club builder cualificado. Debe medir loft, bounce y lie angle, revisar la cabeza y determinar si es seguro modificarla. Algunas cabezas no admiten el ajuste; forzarlo puede dañar el hosel.
Más bounce no siempre significa mejor resultado, y menos bounce no implica mayor precisión. La conclusión es sencilla: busca distancias útiles y una suela adecuada a tu técnica y al terreno, sin copiar a ciegas las especificaciones de un profesional del PGA Tour.
Fuente: Sean Fairholm, MyGolfSpy, 27 de octubre de 2026. La relación entre loft y bounce se contrastó además con explicaciones del personal de Team Titleist.




