
Un putt fallado no revela por sí solo la causa
La bola pasa junto al hoyo y parece evidente que se leyó mal la caída. Quizá sí, pero también pudo salir ligeramente fuera de la línea elegida, rodar demasiado rápido o sufrir un contacto descentrado. Un solo fallo rara vez permite aislar una causa.
El 26 de octubre de 2026, Zephyr Melton publicó en GOLF.com una lección con Stephen Sweeney, profesor incluido entre los GOLF Top 100 Teachers y asesor de jugadores profesionales. Su propuesta consiste en colocar dos puertas visuales a lo largo de la trayectoria prevista para un putt con caída, y observar en qué zona la bola empieza a desviarse del plan.
Es un ejercicio de enseñanza explicado por un entrenador, no un ensayo científico nuevo. No garantiza embocar más putts ni identifica con certeza la causa de cada fallo.
Cuatro elementos que interactúan
Lectura del green. Elegir una trayectoria razonable a partir de la pendiente y la velocidad esperada. Se puede ejecutar un buen golpe y fallar por una línea mal elegida.
Velocidad. La pendiente afecta de forma distinta a una bola rápida y a una lenta. La línea y el ritmo de rodadura deben decidirse conjuntamente.
Dirección inicial. No siempre coincide el lugar al que queremos enviar la bola con la dirección real de salida.
Punto de impacto. Un contacto hacia la punta o el talón del putter puede modificar el resultado, según el modelo y la ejecución. La trayectoria visible no permite identificar siempre el punto exacto del golpe.
Las dos puertas de Sweeney sirven para hacer más visibles esas diferencias. Una puerta proporciona una pista, no una prueba definitiva: distintas combinaciones de errores pueden producir el mismo resultado.
Preparar las dos puertas
Busca en el green de prácticas un putt de 3 a 5 metros con una pendiente lateral moderada. Asegúrate de no molestar a otros jugadores. Marca la posición inicial con un tee casi hundido en la hierba y analiza la caída imaginando el recorrido curvo hacia el hoyo.
Usa cuatro marcadores pequeños o tees para formar dos puertas de una anchura aproximada a la del hoyo. Coloca la primera a un tercio del recorrido y la segunda a unos dos tercios. Deben seguir la trayectoria prevista de la bola, no necesariamente la línea recta entre la bola y el hoyo. Evita dañar la superficie.
Ejecuta el putt buscando atravesar ambas puertas y llegar al hoyo con una velocidad adecuada. Observa las puertas y dónde termina la bola.
Si falla la primera puerta, revisa la dirección de salida y la posición de los marcadores. Si supera la primera pero no la segunda, examina la relación entre velocidad, caída y ruta prevista. Si pasa ambas y aun así falla, observa el ritmo cerca del hoyo y el lado por el que pasó. Ninguna de estas señales determina por sí sola un diagnóstico exacto.
Práctica editorial GOLFTWITT: 24 putts
Esta secuencia es una propuesta propia de la redacción: no se atribuye literalmente a Sweeney y no ha sido validada como intervención científica.
Primera serie: ocho putts sin puertas. Mantén tu rutina habitual. Antes de cada golpe, define la salida y la velocidad buscadas. Anota después si acabó a la izquierda, a la derecha, corto, largo o cerca del hoyo. No cambies toda tu técnica después de una sola bola.
Segunda serie: ocho putts con ambas puertas. Desde el mismo punto, registra tres observaciones: ¿pasó la primera puerta?, ¿pasó la segunda?, ¿dónde terminó? Los intentos fallidos son tan informativos como los aciertos.
Tercera serie: ocho putts desde posiciones distintas. Cambia el ángulo, vuelve a leer el green y recoloca las puertas según el recorrido previsto. Así compruebas la capacidad de tomar decisiones nuevas, en lugar de memorizar una única trayectoria.
Al terminar, cuenta cuántas bolas atravesaron ambas puertas y cuántas quedaron a una distancia máxima aproximada de una longitud de putter del hoyo. Compara los patrones de fallo. Veinticuatro golpes no demuestran una mejora duradera; repetir la observación en otra sesión ofrece un contexto mejor.
Evita conclusiones excesivas
Las puertas no miden directamente el ángulo de la cara ni el punto de contacto. Tampoco separan completamente los errores de lectura y de velocidad. En greens irregulares, golpes parecidos pueden rodar de forma diferente. Si necesitas aislar la dirección inicial, prueba antes un putt corto y casi recto; si persisten las dudas, consulta a un profesional cualificado.
Fuente: Zephyr Melton, GOLF.com, 26 de octubre de 2026, “This Tour coach’s putting drill changed the way I practice”. El concepto de las dos puertas pertenece a Stephen Sweeney; la secuencia de 24 putts y sus advertencias son una elaboración editorial de GOLFTWITT.
Read more on this topic
Entrenar el impacto, no solo el swing: 8 ideas de Adam Young y una prueba de 32 golpes
Adam Young propone ocho maneras de entrenar el contacto, la línea de salida y la elección del golpe. Analizamos los límites de sus consejos y añadimos una prueba de 24 golpes y ocho putts.
Putting y neurofeedback: qué revelan 12 ensayos con 424 golfistas
Un metaanálisis de 12 ensayos aleatorizados con 424 participantes encontró resultados favorables para el entrenamiento de putting, pero una heterogeneidad del 94 %. Explicamos qué puede y qué no puede prometer el EEG y proponemos observar 24 putts.
¿Existe una dificultad ideal para practicar el putt? Ensayo con 150 participantes
Un ensayo aleatorizado con 150 participantes no encontró una única dificultad óptima en tres niveles de éxito. Explicamos el resultado, sus límites y una sesión de observación de 30 putts.
El monitor muestra datos: ¿estás aprendiendo golf? Una prueba de 24 golpes
Medir cada golpe no equivale a aprender una habilidad. Analizamos un artículo de MyGolfSpy y proponemos una observación práctica de 24 golpes.


