La bola pasa junto al hoyo. ¿Falló la lectura del green, la línea de salida, la velocidad o la ejecución del golpe con el putter? El jugador puede estar seguro de la causa, pero su entrenador no necesariamente coincide. Un trabajo incluido en la edición de octubre de 2026 de International Journal of Sports Science & Coaching estudió precisamente esa diferencia de percepción.
Qué se investigó
L. M. Carey y sus colaboradores observaron a 11 golfistas diestros, seis hombres y cinco mujeres, en Escocia. Cada participante realizó 12 putts en invierno y otros 12 en verano, con distancias entre 6–9 pies (aproximadamente 1,8–2,7 m) y 18–20 pies (5,5–6,1 m), y pendientes variadas.
Después de cada golpe, el jugador y un único entrenador profesional de la PGA evaluaron por separado cinco aspectos con respuestas de sí o no: lectura del green, colocación inicial, velocidad, punto de apuntado y ejecución. El entrenador también disponía de información de TrackMan. No se limitaban a registrar si la bola entró: comparaban cómo se interpretaba cada golpe.
El artículo se publicó por primera vez en línea el 28 de febrero de 2026 y se incluyó posteriormente en el volumen 21, número 5, de octubre de 2026. No era un ensayo para demostrar la eficacia de un nuevo método de entrenamiento.
Los resultados: no todo se juzga igual
Los autores calcularon el coeficiente kappa de Cohen (κ), que tiene en cuenta las coincidencias esperables por azar. La concordancia conjunta fue prácticamente nula al valorar la lectura del green (κ = 0,005); fue baja para la línea inicial (0,124) y la ejecución (0,167). El acuerdo fue algo mayor para el punto de apuntado (0,281) y la velocidad (0,383), aunque seguía siendo limitado.
Con frecuencia el golfista consideraba correcta una decisión que el entrenador valoraba negativamente. Pero la opinión de un solo entrenador tampoco constituye una verdad absoluta: disponía de información adicional y el trabajo no compara a múltiples técnicos.
Las horas de práctica declaradas no se asociaron significativamente con el rendimiento dentro de esta muestra reducida. Eso no significa que entrenar más sea inútil; el diseño no permite sacar esa conclusión.
Una sesión de 12 putts para contrastar percepciones
La siguiente propuesta es un ejercicio editorial de GOLFTWITT, no una intervención cuya eficacia hayan demostrado los investigadores.
1. Cambia las condiciones. En el green de prácticas elige cuatro putts cortos, cuatro medios y cuatro largos. Combina pendientes ascendentes y descendentes y diferentes caídas de la bola. Respeta a quienes estén entrenando cerca.
2. Define el plan antes de golpear. Identifica la línea de salida deseada, el punto de apuntado y la velocidad prevista. Mantén tu grip y tu movimiento habitual de putting: el objetivo es observar, no reconstruir toda la técnica.
3. Evalúa por separado. Después de cada golpe, anota si consideras correcta la lectura, si la bola salió por la línea elegida, si tuvo la velocidad prevista y si la ejecución coincidió con tu intención. Embocar o fallar no explica por sí solo qué sucedió.
4. Contrasta otra perspectiva. Si puedes, pide a un entrenador una valoración independiente. Un vídeo puede ayudar a observar aspectos del movimiento, pero no confirma por sí mismo la lectura del green. Comparad las diferencias sin dar automáticamente la razón a uno de los dos.
5. Detecta tendencias. Un putt fallado no diagnostica un defecto. Si se repite la misma dificultad, dedica la próxima sesión a una sola variable, como el control de distancia.
Límites importantes
La investigación incluyó solo 11 personas, un entrenador y greens con condiciones estacionales distintas. No demuestra que este ejercicio reduzca golpes por vuelta ni que una persona interprete siempre mejor los putts. Sí invita a una idea útil: separar lectura, línea, velocidad y ejecución permite conversar sobre el putting con mayor precisión.
Fuente científica: Carey y colaboradores, Exploring agreement between golfers and coach in evaluating a putt, International Journal of Sports Science & Coaching, DOI: 10.1177/17479541261426912.




