Cinco millones de dólares construidos durante tres décadas
El 2 de noviembre de 2026, la LPGA anunció que las contribuciones benéficas acumuladas de sus jugadoras, vinculadas a los Pro-Am de los torneos, habían alcanzado los 5 millones de dólares. La cifra se logró durante el Maybank Championship de Malasia, finalizado el 1 de noviembre. No se trata de una donación única, ni de la bolsa de premios del campeonato, ni de la totalidad de los fondos recaudados por la Fundación LPGA desde su creación.
La noticia destaca por el mecanismo, no solo por la cantidad. Diferentes generaciones de profesionales han mantenido una fórmula de contribución que se renueva mediante votación anual. Esa continuidad resulta importante en un deporte donde cambian constantemente el calendario, las patrocinadoras y la composición del circuito.
Cómo funciona el compromiso de los Pro-Am
Según la LPGA, la presidenta de las jugadoras dirige cada fin de temporada una votación para decidir qué cantidad de los ingresos asociados a los Pro-Am se destinará a la Fundación y a otras causas el año siguiente. La tradición empezó en los años noventa. En 1991, las golfistas se movilizaron para ayudar a su compañera Heather Farr durante su lucha contra el cáncer de mama. Posteriormente, el circuito instituyó el Heather Farr Perseverance Award, concedido por primera vez en 1994.
La LPGA calcula que cada Pro-Am aporta aproximadamente 10.000 dólares mediante esta fórmula y que la suma anual ronda los 300.000 dólares. Son cifras orientativas: no prueban una contribución obligatoria idéntica por jugadora o por torneo. Tampoco permiten deducir la donación media individual sin un desglose histórico.
La relación con LPGA*USGA Girls Golf
Una de las iniciativas principales de la Fundación es LPGA*USGA Girls Golf, un programa que combina aprendizaje deportivo, mentoría y habilidades personales. En el comunicado del 2 de noviembre, la LPGA habla de más de 680 sedes internacionales y de unas 180.000 niñas atendidas al año. En 2023, la iniciativa alcanzó el millón de participantes acumuladas y se fijó como siguiente objetivo llegar a otro millón para 2030.
El alcance del programa no debe confundirse con el número de futuras profesionales. Conseguir acceso a entrenadoras, instalaciones seguras, material y sesiones periódicas ya representa un resultado social. La financiación sostenida ayuda a mantener esas oportunidades, aunque la LPGA no afirma que los 5 millones se hayan destinado íntegra y exclusivamente a Girls Golf.
Por qué no son los mismos 4,1 millones de Pebble Beach
Un Pro-Am benéfico distinto, celebrado en enero de 2026 en Pebble Beach como parte del 75.º aniversario de la LPGA, recaudó 4,1 millones de dólares para la Fundación. Era la recaudación de un evento específico. Los 5 millones anunciados ahora corresponden a una tradición acumulada de contribuciones decididas por las jugadoras. No se deben sumar automáticamente ni describir como si fueran el mismo dato.
La Fundación también trabaja mediante becas, educación y programas de liderazgo. Según la LPGA, su Leadership Academy había llegado a más de 1.600 niñas durante su primera década, hasta 2025. El comunicado reciente no ofrece una distribución auditada de cada dólar del total anunciado; por tanto, sería excesivo atribuir un rendimiento exacto a cada actividad.
El verdadero indicador de éxito
Los premios del circuito profesional y la visibilidad televisiva pueden elevar el interés por el golf femenino, pero no garantizan por sí solos que una niña disponga de clases asequibles en su comunidad. El valor de este modelo es conectar de forma recurrente el deporte de élite con el acceso a la base.
El próximo examen será mantener esa red y avanzar hacia el objetivo de otro millón de niñas antes de 2030. Para evaluarlo habrá que distinguir participantes únicas acumuladas, participación anual y dinero recaudado: son indicadores diferentes.
Fuentes: anuncio oficial de la LPGA, 2 de noviembre de 2026; Fundación LPGA; informe de la USGA sobre la participación femenina juvenil.




