Los acreedores forman su propio equipo jurídico
El comité de acreedores no garantizados de LIV Golf ha contratado al despacho estadounidense Willkie Farr & Gallagher para recibir asesoramiento en el procedimiento concursal de la liga. Reuters informó de la decisión el 27 de octubre, a partir de un escrito presentado el día 26 ante el tribunal federal de quiebras de Nueva Jersey.
Entre los integrantes del comité figuran intereses del sector de los medios de comunicación y proveedores de servicios. Sus créditos no cuentan con una garantía específica. El grupo examinó cuatro despachos antes de elegir a Willkie, que colaborará con Fox Rothschild.
Qué significa para LIV Golf
LIV Golf solicitó en septiembre la protección del Capítulo 11 de la legislación estadounidense. Este procedimiento puede permitir que una empresa siga operando mientras negocia una reorganización financiera. La liga ha manifestado su intención de mantener sus actividades durante el proceso.
La contratación de asesores por parte de los acreedores no equivale a una orden de liquidación, pero tampoco supone que exista ya un plan de rescate aprobado. La novedad es que los proveedores y otras entidades con cantidades pendientes disponen de representación especializada para estudiar propuestas, negociar y, si fuera necesario, intervenir en litigios.
Sus prioridades podrían diferir de las de la dirección de la liga. El resultado dependerá, entre otros factores, de la posibilidad de alcanzar acuerdos sobre las obligaciones pendientes.
Los costes de la negociación
Según la documentación citada por Reuters, Willkie prevé tarifas de 2.350 a 3.100 dólares por hora para socios y asesores sénior, y de 995 a 2.075 dólares para otros abogados. LIV Golf está asesorada por Gibson Dunn, que facturó a la liga más de 1,6 millones de dólares por trabajos de septiembre, según otra presentación judicial. Las tarifas anunciadas no deben confundirse con la cantidad total aprobada o efectivamente pagada.
La crisis financiera llegó después de que el Public Investment Fund (PIF) de Arabia Saudí anunciara en abril que dejaría de financiar LIV una vez concluida la temporada 2026. Reuters calcula que el fondo había invertido más de 5.000 millones de dólares desde el lanzamiento del circuito en 2022.
La próxima cuestión
La incógnita es si LIV Golf logrará acordar un plan de reorganización viable con sus acreedores. La designación de Willkie es un paso procesal concreto, no una resolución definitiva sobre la continuidad de los torneos, los contratos o la propia liga.



