Costa Rica ha sido conocida durante mucho tiempo no solo por sus playas y bosques, sino también por sus campos de golf únicos que se integran perfectamente con la naturaleza circundante. Este país, que alberga alrededor del 5% de la biodiversidad mundial, atrae a los golfistas con su atmósfera exótica. Aquí, los jugadores pueden disfrutar del juego en medio de paisajes salvajes y sonidos inusuales de la naturaleza.
Uno de estos lugares es la Península de Papagayo, donde los fairways están rodeados de selvas y el océano. En el Ocean Course de Four Seasons, los golfistas pueden admirar vistas panorámicas y encontrarse con habitantes locales como monos y aves tropicales.
Además del golf, Costa Rica ofrece muchas otras actividades. En el hotel Andaz, los huéspedes pueden practicar snorkel o experimentar la emoción de la tirolesa ecológica. El próximo mes, se abrirá el Parque Papagayo en la península, que contará con un área de fitness y otros entretenimientos.
El golf en Costa Rica no es un deporte masivo. El país cuenta con unos 2,000 jugadores registrados, pero los campos existentes se integran perfectamente en la filosofía del desarrollo sostenible. Por ejemplo, el campo en Reserva Conchal utiliza fertilizantes orgánicos y agua reciclada.
Jugar al golf en Costa Rica permite experimentar plenamente la belleza de lo salvaje y disfrutar de momentos únicos, como el coro matutino de los monos aulladores, que crea una atmósfera especial para el juego.
