Tres errores al hacer chips: cómo adaptarse al césped corto, al rough y a las subidas
El entrenador Ged Walters explica por qué el chip no es un swing completo reducido, cómo jugar desde rough profundo y cómo actuar en una subida. Incluye una práctica original de 18 bolas.
Un chip junto al green parece un swing reducido: un movimiento corto, algo de vuelo y rodadura. Pero el resultado depende del planteamiento del golpe, de cómo reposa la bola y de la pendiente. En un artículo de Golf Monthly publicado el 13 de octubre de 2026, el entrenador Ged Walters, incluido entre los Top 50 de la revista, señaló tres errores frecuentes. Esta guía explica sus principios con ejemplos y añade un ejercicio de observación elaborado por GOLFTWITT.
1. Un chip no es simplemente un swing completo más pequeño
Algunos jugadores mantienen la distancia a la bola, la inclinación del cuerpo y la rotación de un golpe largo y solo reducen la amplitud. Así pueden desplazar el punto más bajo del arco demasiado atrás. El palo golpea primero el césped y después el jugador intenta levantar la bola con las muñecas. Aparecen golpes pesados o contactos con el borde de la cara.
Para un chip normal desde césped corto, Walters recomienda acercarse un poco, adoptar una postura algo más erguida y elevar ligeramente la empuñadura. El inicio del movimiento puede ser más compacto y próximo a la línea del objetivo. No son ángulos universales: influyen la estatura, la longitud del palo y la trayectoria que se desea.
Cómo comprobarlo: seleccione una zona donde quiera que aterrice la bola y ejecute varios chips suaves. Anote no solo el resultado, sino dónde toca el suelo el palo. Si el contacto suele ser fino o demasiado profundo, revise la preparación y el punto bajo del movimiento antes de aumentar la fuerza.
2. Bola hundida en el rough: cambiar el acceso a la bola
Cuando la bola está por debajo de la parte superior de la hierba, una capa de vegetación separa la cara del palo de la bola. Un movimiento muy rasante, adecuado desde césped corto, puede no llegar de forma limpia.
Walters propone que, al iniciar la subida, la cabeza del palo quede ligeramente por fuera de las manos. Eso puede favorecer un ataque algo más vertical y una pequeña articulación de las muñecas. La intención no es clavar violentamente el palo en el suelo, sino atravesar la hierba con una trayectoria controlada.
Cómo comprobarlo: observe cuánto está hundida la bola, la hierba que queda detrás y el espacio para mover la cabeza del palo. Haga un ensayo al lado de la bola sin tocarla. Si el rough es muy denso, el vuelo y la rodadura serán más difíciles de prever; conviene escoger una zona de aterrizaje prudente y aceptar una dispersión mayor.
3. Chip cuesta arriba: no echarse hacia atrás para ayudar
En una pendiente ascendente cerca del green es tentador inclinarse hacia atrás para ayudar a elevar la bola. Esto puede desplazar el punto bajo y provocar un contacto con el terreno antes de la bola, o uno demasiado fino.
Para el chip concreto que explica, Walters sugiere sentir el cuerpo ligeramente orientado hacia la pendiente en vez de caer hacia la parte baja. El objetivo es controlar el contacto y evitar un levantamiento brusco de las manos. No significa que todas las pendientes ni todos los swings completos requieran exactamente la misma postura.
Un ejercicio editorial con 18 bolas
Este es un formato original de GOLFTWITT para comparar sensaciones, no una rutina que Walters haya presentado ni una dosis científicamente validada. Si la zona de prácticas permite estos golpes, juegue seis chips desde césped corto, seis desde rough practicable y seis desde una subida moderada. Elija en cada caso una zona de aterrizaje segura. Después de cada bola registre dos datos: si el contacto fue limpio y dónde acabó respecto al objetivo.
Cambie solo una variable cada vez. Si modifica simultáneamente palo, postura, ritmo y objetivo, no sabrá qué ajuste explica el resultado. Al comparar las tres series, busque patrones: ¿falla el contacto con el suelo, el lugar elegido para aterrizar o la lectura de la posición de la bola? Las 18 bolas ofrecen una estructura cómoda, no una garantía de mejora.
Lo esencial
El juego corto exige adaptarse a cada situación. En hierba corta interesa una preparación compacta y un punto bajo repetible; desde rough profundo importa el recorrido de la cabeza del palo; cuesta arriba importa la posición del cuerpo respecto a la pendiente. Ante problemas persistentes, un profesional y vídeos desde dos ángulos pueden ayudar a identificar la causa.
Fuente: Mark Townsend, con aportaciones del entrenador Ged Walters, Golf Monthly, 13 de octubre de 2026: https://www.golfmonthly.com/tips/instantly-improve-your-chipping-by-eliminating-3-common-mistakes. La fotografía del rough es de archivo y no muestra la clase de Walters.
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