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¿Es demasiado largo tu backswing? Tres señales y una prueba de 24 bolas

¿Se desliza el grip, se pliegan de más los brazos o pierdes equilibrio? Tres señales de un profesor PGA y una comparación de 24 golpes.

¿Es demasiado largo tu backswing? Tres señales y una prueba de 24 bolas
Foto de Pl wb, “JohnGallagherDriverAtTheTopCloseUp.jpg” / Wikimedia Commons; CC BY-SA 4.0, permite uso comercial con atribución y condiciones ShareAlike. Sin modificaciones. https://commons.wikimedia.org/wiki/File:JohnGallagherDriverAtTheTopCloseUp.jpg ; https://creativecommons.org/licenses/by-sa/4.0/

¿Cuándo es demasiado largo el backswing? Importa más el control que el palo paralelo

Un backswing espectacular no es necesariamente más eficaz. Algunos jugadores sobrepasan la posición paralela con un movimiento coordinado; otros alargan los últimos centímetros a costa del agarre o del equilibrio. Una foto de la posición final tampoco permite saber si el movimiento se puede repetir.

En una lección publicada por MyGolfSpy el 21 de octubre de 2026, el profesional de la PGA y profesor Brendon Elliott presentó tres señales prácticas de que el backswing quizá haya superado la amplitud cómoda de un jugador. Son observaciones de enseñanza, no un límite universal ni conclusiones de un ensayo científico controlado. Estas son las comprobaciones y una manera prudente de compararlas en la práctica.

Señal 1: el grip se mueve al final del backswing

Con un hierro 8, ensaya lentamente sin pelota. Nota qué ocurre en los dedos durante la parte final: ¿el mango sigue sujeto con seguridad o se aflojan los dedos, el grip se desliza y necesitas volver a sujetarlo antes de bajar?

La articulación natural de las muñecas no equivale a perder el agarre. Si la sujeción falla solo al intentar llegar más lejos, prueba a detenerte un poco antes. No compenses apretando hasta poner rígidos los antebrazos. Revisa también el material: un grip húmedo, gastado o resbaladizo puede causar el problema incluso con un swing corto.

Señal 2: el tronco deja de girar y los brazos siguen plegándose

Graba varios movimientos desde una vista frontal, colocando el móvil fuera de la trayectoria del palo. Observa el final del ascenso: cuando el pecho apenas gira más, ¿las manos se acercan bruscamente a la cabeza y los codos se doblan de forma pronunciada para añadir longitud?

No hace falta que torso y brazos se detengan exactamente al mismo tiempo. Es normal cierta continuación del movimiento, una flexión natural del codo posterior y la acción de las muñecas. Lo relevante es ese plegado extra de última hora. Ensaya detenerte justo antes, sin bloquear el brazo delantero ni pegar los codos a la fuerza al cuerpo.

Señal 3: los últimos centímetros te sacan de tu base

Un swing normal incluye desplazamientos de presión entre los pies, giro de caderas y cierto movimiento de la cabeza. La inmovilidad total no es el objetivo. En cambio, merece la pena observar si el último intento de alargar el recorrido provoca una inclinación hacia la pelota, un desplazamiento excesivo sobre el exterior del pie posterior o un enderezamiento brusco.

Ensaya a cámara lenta y para antes de ese movimiento adicional. ¿Puedes iniciar la bajada manteniendo el apoyo sin dar un paso para recuperar el equilibrio? Es una pista, no una prueba de que todos tus golpes fallidos dependan de la longitud del backswing. La postura inicial, la movilidad y el ritmo también influyen.

Prueba GOLFTWITT: 24 bolas, dos amplitudes

Esta rutina es una propuesta editorial para observar tu juego, no un ejercicio cuya eficacia se haya demostrado científicamente.

  1. Calienta y elige un hierro 8, terreno nivelado, bolas comparables y un objetivo bien definido.
  2. Golpea seis bolas con tu backswing habitual. Anota el contacto (limpio, fino o pesado), la dirección inicial (izquierda, objetivo o derecha) y el carry si puedes medirlo con fiabilidad.
  3. Haz tres ensayos lentos sin pelota, deteniéndote un poco antes de la primera señal de pérdida de agarre, plegado adicional o desequilibrio. No existe un ángulo de referencia obligatorio.
  4. Golpea seis bolas con un backswing algo más corto, manteniendo el objetivo y una intención de esfuerzo comparable. No conviertas la segunda serie en golpes suaves de aproximación.
  5. Repite las dos series de seis: 24 bolas en total, 12 habituales y 12 más cortas. Otro día puedes invertir el orden para reducir el efecto del calentamiento y el cansancio.

Compara el porcentaje de contactos aceptables, la dispersión de la salida y la mediana de carry cuando haya datos fiables. Un solo golpe excelente no confirma nada. Incluso 24 golpes constituyen una muestra pequeña; repetir el ensayo en otra sesión dará una perspectiva más útil.

Cómo interpretar la comparación

Si con el recorrido más corto consigues contactos más repetibles, una dirección manejable y una distancia útil similar, puede ser razonable seguir explorándolo con un profesor. Si pierdes mucho carry, empeora el contacto o precipitas la bajada, no des por hecho que acortar el backswing es lo adecuado.

Conclusión: la amplitud útil es personal. Busca un giro cómodo, un grip seguro y una base estable, no una imagen concreta del palo. Si aparece dolor, interrumpe el ejercicio y consulta a un profesional.

Fuente: Brendon Elliott, MyGolfSpy, 21 de octubre de 2026 — 3 Signs Your Backswing Is Too Long. La comparación de 24 bolas es una propuesta original de GOLFTWITT, no de Elliott.

Foto: John F. Gallagher en lo alto del backswing; autor Pl wb, Wikimedia Commons, licencia CC BY-SA 4.0. Imagen ilustrativa sin modificaciones; no implica respaldo del jugador fotografiado ni del autor.

Tags:
#enseñanza de golf#backswing#amplitud del swing#hierro 8#agarre#entrenamiento
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